Andrés Castillo nos envía este material. Hace referencia a desconocidos hombres blancos mencionados en el libro "Crónica del Perú, el Señorío de los Incas".
Investigación de Andrés Castillo.
El capitulo LXXXVII, del libro "Crónica del Perú, el Señorío de los Incas", habla sobre la fundación de la ciudad de Guamanga.
Cieza de Leon interroga a los aborígenes y les pregunta quien construyó unos edificios muy antiguos que a simple vista se notaba el pasar de "muchas edades por ellos". Los Indios le contestaron algo muy destacable para nosotros; mencionan hombres blancos barbados que llegaron allí antes que ellos y también mencionan la aparición de "ciertas letras" en la loza de un edificio.
Cieza de Leon se sorprende y testifica desconocer la procedencia de estos hombres blancos y barbados.
No podemos dejar de mencionar que Cieza de Leon al terminar el párrafo dice:
"ni dejo de tener para mí que en los tiempos pasados hubiese llegado aquí alguna gente de tal juicio y razón, que hiciese estas cosas y otras que no vemos.
Dice "otras que no vemos"... América contaba con pueblos desconocidos para el mundo hasta ese entonces. Tuvimos que esperar hasta 1830, a que el Libro de Mormón saliera a la luz para conocer de ellos.
Cito el texto exacto de la página 231 del libro "Crónica del Perú, el Señorío de los Incas"" de Pedro Cieza de Leon:
"El mayor río de ellos tiene por nombre Viñaque, adonde están unos grandes y muy antiquísimos edificios, que cierto según están gastados y arruinados debe haber pasado por ellos muchas edades. Preguntando a los indios comarcanos quién hizo aquella antigualla, responden que otras gentes barbadas y blancas como nosotros, los cuales muchos tiempos antes que los Incas reinasen, dicen que vinieron a estas partes e hicieron allí su morada. Y de esto y de otros edificios antiguos que hay en este reino me parece, que no son la traza de ellos como los que los Incas hicieron o mandaron hacer. Porque este edificio era cuadrado y los de los Incas largos y angostos. Y también hay fama que se hallaron ciertas letras en una losa de este edificio. Lo cual ni lo afirmo, ni dejo de tener para mí que en los tiempos pasados hubiese llegado aquí alguna gente de tal juicio y razón, que hiciese estas cosas y otras que no vemos."